
Te cuesta conectar con las personas y cada vez te sientes más solo, aislado y emocionalmente agotado.
Vives pendiente de lo que esperan los demás. Te cuesta decir «no», poner límites o expresar lo que realmente sientes por miedo al rechazo o al conflicto.
Las relaciones con tu pareja, familia o compañeros se han vuelto cada vez más tensas, complicadas o insatisfactorias.
Tu mente no deja de dar vueltas al pasado o al futuro. La rabia, la culpa, el miedo o la frustración ocupan demasiado espacio en tu vida.
Has aprendido a ser fuerte para todos, pero nunca te permites pedir ayuda ni mostrarte vulnerable.
Tu mente no deja de dar vueltas al pasado o al futuro. La rabia, la culpa, el miedo o la frustración ocupan demasiado espacio en tu vida.
Sientes que has dejado de ser tú mismo. Te adaptas constantemente a los demás y has perdido la conexión con quien realmente eres.
Eres muy exigente contigo mismo, sientes que nunca es suficiente y vives con una presión constante.
Has probado diferentes formas de sentirte mejor, pero los cambios nunca terminan de mantenerse y empiezas a pensar que nada funciona.
Te sientes atrapado, emocionalmente agotado y sin esperanza, como si cada día fuera un poco más difícil que el anterior.
Convives con dolor crónico o molestias físicas relacionadas con el estrés, y sientes que has aprendido a sobrevivir con ellas porque ya no sabes qué más hacer.
La mayoría de las personas experimentan una sesión de hipnosis como una relajación profunda. Sin embargo, esto puede diferir por persona y también por objetivo. La hipnosis en su mayoría se siente completamente normal. Es un estado natural y eres consciente de todo lo que pasa. Por lo tanto, no harás cosas que no quieras hacer.
El cambio, puede ser instantáneo, acumulativo o retroactivo, lo que significa que puede ser rápido, gradual o con el tiempo, pero de cualquier manera despues de la sesión la curación ya ha empezado
No, no puedes quedarte atrapado en la hipnosis. La hipnosis es un estado mental completamente natural en el que entras y sales varias veces al día. Si dejo de hablar, en menos de 5 minutos abres los ojos automáticamente.
No, yo no trabajo con sesiones sueltas. Con mi experiencia he aprendido que, aunque vengas por un problema específico o por ciertos síntomas, durante el proceso suelen salir otros temas importantes que necesitan ser tratados.
El programa está diseñado como un proceso intensivo y completo, donde te acompaño en todos los momentos, incluso en los momentos difíciles. Si tenemos una sesión programada para el jueves y me necesitas antes, siempre puedes llamarme.
Cuando se trabajan sesiones sueltas, muchas veces, al atravesar un momento complicado, se puede pensar “lo dejo, estoy peor que antes”, cuando en realidad esto forma parte natural del proceso de transformación. Por eso el acompañamiento continuo es clave para lograr resultados profundos y duraderos.
¡Sí! Puedes dividir el pago en 4 cómodos meses. Para poder ofrecer esta opción, se aplica un 10% adicional sobre el precio total.
Así te resulta más fácil acceder al programa y empezar tu transformación sin esperar.
Sí. Trabajo con dos tipos de hipnosis altamente efectivos:
Además, si lo considero necesario, preparo un audio personalizado para reforzar los cambios. Al escucharlo cada día durante 21 días, tu subconsciente integra las nuevas ideas mucho más rápido, acelerando los resultados.
Es un programa intensivo, y cada persona reacciona de manera diferente, pasando por distintas fases según su propio proceso.
No se puede hacer este programa en los siguientes casos:
Siempre realizo una primera consulta para determinar si podemos colaborar juntos. No trabajo con cualquier persona: necesito asegurarme de que estás listo/a para hacer el trabajo y comprometerte.
Trabajo con personas que llevan años sufriendo, que han probado muchas cosas y buscan un cambio profundo y duradero. El programa funciona mejor cuando hay disposición y compromiso real con el proceso de transformación.