¿Por qué siempre he sentido que no encajo?

¿Por qué siempre he sentido que no encajo?

Cuando toda tu vida te has sentido diferente

 

Trabajo mucho con personas con TDAH que llevan toda la vida sintiéndose diferentes, como si no acabaran de encajar. Pero muchas veces simplemente no están hechas para estar todo el día sentadas, escuchando cosas que no les interesan o intentando funcionar de la misma manera que todo el mundo.

 

Cuando algo les apasiona, cambia todo. Son personas creativas, tienen ideas constantemente, necesitan hacer, crear, moverse. Y muchas veces tienen una capacidad increíble para emprender, motivar a otros y convertirse en grandes líderes.

 

El problema es que han pasado tantos años escuchando que tenían que concentrarse más, estar más quietas, esforzarse más o ser de otra manera, que muchas han terminado creyendo que había algo mal en ellas.

Y no siempre tiene que ver con el TDAH

 

También trabajo mucho con personas espirituales. Personas que simplemente saben que hay algo más. Sienten mucho, tienen muy buena energía y muchas veces son precisamente esas personas a las que los demás se acercan para contarles sus problemas, pedirles consejo o buscar ayuda.

 

Y, sin embargo, ellas mismas pueden sentirse muy inseguras. Tienen miedo a que las juzguen, miedo al rechazo, miedo a expresar libremente lo que piensan o sienten. Así que empiezan a ponerse máscaras. Una con unas personas, otra con otras. Se adaptan para encajar, para no molestar, para que nadie piense que son raras o diferentes.

 

Y cada vez se esconden un poquito más. Hasta que llega un momento en el que esa persona que tiene tan buena energía para los demás empieza a apagarse por dentro.

 

Muchas llegan a mí con ansiedad, tristeza o depresión porque llevan demasiado tiempo intentando encajar con personas o en ambientes donde sienten que no pueden ser ellas mismas.

 

Y para mí ahí está una parte muy importante del trabajo: quitar esas máscaras, dejar de vivir con tanto miedo a lo que pensarán los demás y empezar a sentirte segura siendo tú.

 

¿Te has reconocido en estas palabras?

Quizá llevas toda la vida pensando que tienes que cambiar algo de ti para encajar. Ser menos intensa, hablar menos de ciertas cosas, adaptarte más, no decir siempre lo que piensas… simplemente para evitar que te juzguen o te rechacen.

Pero ¿cuánto tiempo más quieres seguir escondiendo quién eres para que los demás se sientan cómodos contigo?

Trabajo con muchas personas que llegan a mí precisamente por esto. Personas con muchísimo que dar, pero que llevan tantos años dudando de sí mismas, adaptándose y poniéndose máscaras que poco a poco han perdido su alegría, su seguridad y su paz.

Y quizá hay algo que nunca te has planteado: no has nacido para encajar. Has nacido para destacar.

Quizá por eso te has sentido diferente tantas veces. Porque llevas años intentando hacerte pequeña, adaptarte y vivir como los demás esperan, cuando dentro de ti sabes que quieres algo diferente.

Mi trabajo no consiste en cambiar quién eres. Quiero ayudarte a quitar esas máscaras, confiar en ti y dejar de tener tanto miedo a lo que puedan pensar los demás. Y cuando empiezas a hacerlo, recuperas algo mucho más importante: paz, alegría y libertad para crecer como persona y construir una vida que realmente se parezca a ti.

Porque quizá nunca hubo nada malo en ti.

Quizá simplemente estabas intentando encajar en un lugar en el que habías nacido para destacar.

 

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